Día del niño
Fuímos a la fiesta anual que hace gansolandia (gansolandia.com) para los niños.
1. Hubo juego libre para los niños y regalos solo por dar.
2. Fruta, palomitas y algunos sabrosos guisos de comer preparados en casa, no vi un solo dulce y los niños igual se divirtieron.
3. Jessica y yo pudimos compartir un poco, de lo que hemos vivido formando a Diego, con otros papas. Son pasos que nos acercan al mundo que queremos para nosotros y nuestros hijos.
4. Jugamos beisbol con los adultos y entonces si fue una fiesta de niños, jeje.
El espiritú del niño es libre y sereno, el niño se forma mejor cuando uno mismo como papá, mamá, abuelo, tío, etc, toma conciencia y le ofrece su amor y respeto.
Juguetes de madera…
Disfruto hacer juguetes de madera, desde que Hilario (ya platicaré mas de él) me invitó a su taller a hacer los primeros juguetes lo disfruto enormemente. Cada nuevo
juguete es un aprendizaje para desarrollar mis habilidades artesanales con la madera y también para desarrollar mi conciencia.
El triciclo que aparece en esta fotografía esta hecho con madera de poplar (cuadro y base del volante), banak (ruedas, eje trasero, base del asiento y soporte traseros) y
nogal (detalles en eje trasero, pedales, asiento y volante).
Había ya trabajado antes con banak y nogal pero el poplar fué una nueva experiencia. Es una madera dura, muy compacta, que se corta fácilmente y requiere de cuidados
especiales al atornillar y taladrar. Rompí como 3 cabezas de tornillos por aplicar demasiada presión sin hacer un barreno guía, esto no pasa con el banak pues es una
madera más porosa. Sin embargo descubrí que en piezas más delgadas y largas, el poplar ofrece una excelente resistencia y flexibilidad.
El mayor reto fué la rueda delantera a la que le adapte un eje metálico para los pedales, después meter la rueda en la horquilla de banak y asegurar el eje de la dirección en
la horquilla y el volante. Realizar este tricilo me dió mucha creatividad para resolver pequeños detalles que van saliendo al momento de fabricación.
Por el lado de mi conciencia, la dureza del poplar me enseño que no es posible tratar a todas las personas de la misma forma, hay quién acepta muy bien la verdad, hay
quién rompe la verdad por su rigidez, pues no esta listo para escucharla e incluso hay quién prefiere clavos y unos buenos martillazos para que se quede todo en su lugar.
Pensamientos de nogal, hermosos…
Voluntad de poplar, firme…
Alma de banak, para vivir en la verdad, por y con amor.
Lo mejor de todo…. la entrega y ver la cara del niño cuando se lo entregué.
Me despedí diciendo “lo hice para tí con mucho cariño”.
Gracias por darme la oportunidad de hacerte un juguete.
